sábado, 8 de octubre de 2016

¿Granjas industriales? Parte I


Uno de los mayores problemas actuales relacionados con el medio ambiente, la producción de comida y el maltrato animal son las granjas industriales. Tal vez no hayas oído hablar de ellas pero no te preocupes te voy a informar.

¿Recordáis aquella vida bucólica en la que un granjero se encargaba de cuidar y mantener en condiciones saludables sus pollos, cerdos y demás animales de granja? Pues eso está muerto o apenas representa un pequeño porcentaje de los animales que comemos a diario. Las granjas industriales nacieron alrededor de 1960, popularizándose y extendiendose rápidamente a Europa. Estas granjas han sustituido el modelo tradicional de granjas en aras de un mayor beneficio; en realidad, un beneficio muy pobre en comparación con los costes, pues no todo se cuantifica en dinero ya que se debe tener en cuenta los daños colaterales, los costes y el empobrecimiento como puede ser, por ejemplo, calentamiento global, degradación y contaminación, la vida y salud animal y, por supuesto, nuestra propia salud. Recientemente, han vuelto a surgir iniciativas para apoyar y fomentar los modelos de granja tradicional como modelo sostenible porque el modelo industrial peca, también, de no ser nada sostenible.

Si hay alguna palabra que pueda definir las granjas industriales es la palabra sufrimiento. No hay mejor palabra para definirla. Los animales desde su nacimiento son separados de sus madres para empezar "a crecer", lo digo entre comillas porque un pollo en 6 semanas se ha desarrollado  completamente, así que imaginar la cantidad de medicamentos que toman. También 6 semanas es la duración de su vida. Durante ese período, no ven la luz de sol, su habitáculo queda reducido a una cajita en la que apenas tienen movimiento y suelen ser despedazados, por ejemplo, arrancándole el pico.¿De verdad le podemos negar que nunca vean la luz del sol, jueguen o se apareen? Como consecuencia de tales prácticas, realmente, esa especie de pollo, o, en general, todos los animales de granjas industriales, son enfermizos, débiles o tienen deformidades. Y, efectivamente, eso son los animales que comemos y supongo que habrás oído la frase "somos lo que comemos", empieza a imaginar.

Se suele tachar de radicales y sentimentales las personas que son vegetarianas (y sus variantes) u omnivoros selectivos. No creo, sinceramente, que  los vegetarianos sean los sentimentales; ellos están asumiendo que hay un problema enorme y bastante real, y en base a ese problema toman una decisión de alimentarse de otro modo teniendo en cuenta que alimentar a un planeta sobrepoblado es un ardua y tediosa tarea. En cambio, una persona, que sabiendo como se trata a los animales en ese tipo de granjas, sigue consumiendo carne por su sabor o deseo de comer carne (no creo que los humanos sigamos teniendo instintos); ¿éste ultimo no actúa por sentimientos y el primer por ser consciente de la realidad?

Supongo que lo de radicales será por exigir un cambio o adoptar otro tipo de conducta distinto a la de mayoría de la sociedad. También se decía que eran radicales quienes apoyaban  los derechos de las mujeres, la igualdad, la libertad, limites a la jornada laboral, el salario mínimo, los derechos de los niños, ... ¿Por qué el tema de los animales genera tanto rechazo cuando los argumentos son irrefutables? ¿Por qué nos escandalizamos tanto cuando alguien mata un perro o un gato o incluso se lo come? ¿La vida de un perro o un gato vale más que la vida de cualquier pollo, cerdo o cualquier animal de granja? Recientemente, en la Región de Murcia ha salido a la luz un caso de maltrato animal en una granja, dónde se grababa cómo se maltrataba sin piedad a los animales. Cualquier puede buscar el caso poniendo: "Fuente Álamo, maltrato animal, granja". No sé como habrá  resultado pero lo cierto es que Igualdad Animal ha pedido una  condena histórica, ojala resulte así.

Todo esto me recuerda a la canción Vicarious de Tool que dice: "Vivo mientras el mundo entero muere, mucho mejor tú que yo".




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