sábado, 4 de marzo de 2017

El futuro es el crimen, baby P1



La semana pasada, más concretamente, el jueves, puse la TV, y  me encontré con una serie de aciagas noticias. En cierto modo, lo sabía pero me negaba a creerlo, prefería seguir teniendo fe en esa estructura tan corrupta y retorcida que es la Justicia en este país. Y, justamente, esa semana fue, para mí, una semana negra en España.

Desde que explotó la burbuja, he podido apreciar y conocer todo tipo de abusos a la sociedad española, integrada en su mayoría por una clase pobre y media-baja en decadencia. ¿Habéis visto alguna vez esas típicas piñatas que ponen en las fiestas de cumpleaños? Por similitud nosotros somos esas piñatas. Nos han sacado todo lo que han querido. He conocido casos de amigos de la familia que no han podido recibir la herencia de sus padres, ya que el impuestos de sucesiones había subido hasta niveles desmesurados, hasta el punto de que pagabas más de lo que recibías; el pobre propietario de una tienda de barrio asfixiado por un impuestos de sociedades, seguridad social, IRPF y licencias; la madre de una niña recién nacida que tiene que avisar con antelación a su jefe para que la despida, porque en el caso de que se calle no la volverán llamar para trabajar a turnos como cajera; el amigo que ha abandonado sus estudios universitarios por no poder pagar la matrícula y otros tantos sin beca por un supuesto exceso de patrimonio, que está embargado.  Todos ellos tienen una cosa en común: nunca han recibido ayuda. 

Al amigo de la familia no le concedieron un plazo para pagar el impuesto y el otro tuvo que abandonar toda pretensión de recibir la herencia de sus padres; el pobre propietario tuvo que cerrar la empresa y hacer frente a todas esas deudas con su patrimonio personal; la madre fue despedida y, tal vez, cuando pueda dejar a la niña sola, la volverá a contratar; el amigo está trabajando de camarero 5€/h. y los otros no están en mejores condiciones, tal vez pierdan sus casas. Todos ellos son persona normales, que podrían ser tus vecinos.

Pero, luego, están las personas no normales. Esas personas de la alta sociedad, aristocráticas (no en el sentido platónico), cuyas cuentas corrientes tienen 7 cifras como mínimo, que tienen una genealogía impresionante y que merece nuestra admiración. Esa personas no normales que forman sus círculos con personas no normales. Pues ellos son las que necesitan ayuda para no caer o irrumpir en la normalidad, en nuestra cotidianidad. 

¿Impuestos? ¿Ellos? ¿Para qué? Si pueden defraudar y no pasará nada. Todavía algunos de nosotros defendemos sus actos o su inocencia. Sus empresas no cerrarán sino que le cambiarán el nombre y, por supuesto, su patrimonio personal permanecerá intacto. ¿Empleo? ¿Por qué deberían preocuparse? ¡Tienen plaza en lo público! Y, por supuesto, los retoños irán a universidades privadas para luego declarar que no saben nada, a pesar de haber estudiado en la universidad TOP 1. 

Una larga sombra se cierne sobre la democracia, que, en los últimos años, ha recibido varias heridas fatales. Los discursos políticos están impregnado de sofismas, envenenando a la democracia y, por supuesto, envileciendola. Occidente ha puesto a personas de valores antagónicos a los que se supone que debe reflejar en la cúspide. Por ejemplo, la victoria de Trump ha demostrado que somos tan incultos e incivilizados como aquellas sociedades que señalamos como incultas, incivilizadas y salvajes. ¿Cómo es posible que  propugnemos la libertad, la igualdad y el progreso sí somos justamente lo contrario? Solo tengo una explicación: nuestra sociedad ha sido corrompida. Vivimos en una sociedad  impregnada de un aroma de injusticia, desigualdad y de pobreza y de algún modo somos incapaces de comprometernos políticamente. Es más, la mayoría de nosotros somos incapaces de identificarnos con nuestra clase y pretendemos romper con ese esquema, como si actualmente no existiera. Es un error, porque de ese modo solo rechazamos toda reivindicación política.

Y ésto continuara...



2 comentarios:

  1. Pues si,el mundo va de mal en peor y como sigamos así no se hasta donde vamos a llegar porque desde luego hay cada caso ... ¡Muy buen post la verdad!

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    1. Si, vamos a peor, por desgracia... Y no sé si todo esto tiene solución. Gracias por comentar!

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